Tapas caseras en Barcelona : la cocina de Rose

En Rosa, el vino y los cócteles tienen su lugar de honor, pero hay algo que los acompaña siempre: las tapas caseras. Todas nacen de la misma cocina, la de Rose, que las piensa, las prueba y las ajusta hasta que quedan exactamente como ella las imagina.
Una cocina sin fronteras
La cocina de Rose no responde a una sola tradición. Es un cruce de caminos : influencias mediterráneas de España, de Cataluña, de Francia, y de todo lo que ha ido descubriendo por el camino. Cada tapa es una interpretación personal, pensada para acompañar una copa sin robarle protagonismo, pero con carácter propio.
Las tapas caseras de Barcelona que no puedes dejar de probar
El bocadillo de pastrami : cheddar, pickles y pastrami. Es, sin discusión, el más querido de la carta. Estaba presente en una de las primeras cartas de Rosa, desapareció una temporada... y ha vuelto, porque los clientes lo seguían pidiendo.
El bocadillo de halloumi : crujiente, con pickles y una salsa de miel, limón y menta. Una opción vegetariana con mucho carácter, pensada para quienes buscan algo fresco y sorprendente.

El camembert al horno con miel y romero : sencillo en apariencia, pero de esos platos que se piden "para compartir" y acaban desapareciendo entre dos personas en cinco minutos.
Por qué importa que sean caseras
En un barrio como Sant Antoni, donde no faltan opciones, la diferencia se nota en los detalles. Unas tapas caseras en Barcelona hechas por la misma persona que piensa la carta de vinos y de cócteles tienen algo que no se puede fabricar en serie : coherencia. Cada plato está pensado para acompañar lo que hay en la copa, no al revés.
Ven a probarlas
La carta de tapas acaba de renovarse, así que ahora hay una selección totalmente nueva por descubrir, pero estas tres han demostrado que se quedan por algo. Ven a Rosa, pide una copa, y deja que Rose se encargue del resto.


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